Media, mediana, varianza, distribuciones, correlación... y por qué todas ellas se usan para mentirte a diario — normalmente por gente que, técnicamente, no está mintiendo.
Ocho ideas que separan "leí un titular" de "entiendo el número". — Flechas, puntos o desliza
Es un resumen — y los resúmenes sacrifican detalle por claridad. El problema empieza cuando un detalle se niega a ser sacrificado.
Mismos datos. Un punto rojo arrastra la media hacia la derecha, lejos de donde está casi todo el mundo.
Suma suficientes cosas aleatorias e independientes y obtienes una campana. Alturas, errores de medición, notas de examen — apiñadas en el medio, afinándose en los bordes.
Ojo: no todo es normal. La renta, el tamaño de las ciudades y los tuits virales siguen "leyes de potencias" — donde el extremo suele ser la historia y la media es una mentira por omisión.
Dos cosas pueden subir juntas porque A causa B, porque B causa A o — lo más común — porque una tercera causa ambas, o porque es pura coincidencia en una ventana corta.
Línea apretada = correlación fuerte. Parece una ley natural. Podría ser el verano.
Una enfermedad afecta a 1 de cada 1.000 personas. Un test detecta el 99% de los casos, pero marca falsamente al 5% de los sanos. Das positivo. ¿Qué probabilidad hay de que estés enfermo?
100 personas (1 punto = 10 personas). 1 enferma de verdad · ~5 falsas alarmas · resto sanas. Las alarmas superan a los casos reales.
La próxima vez que alguien cite un "promedio", un hallazgo "significativo" o un "asociado a" — sonríe y haz las dos preguntas que terminan casi todas las discusiones: ¿comparado con qué, y cuán seguro estás?
Conceptos: media/mediana/moda, varianza y desviación típica, distribución normal (68–95–99,7), muestreo y sesgo, correlación vs. causalidad, tasas base y Bayes, Ley de los Grandes Números, p-valores y tamaño del efecto. Material de manual, explicado con entusiasmo innecesario.